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martes, 19 de mayo de 2020

COVID-19 y Estrés postraumático

Emociones en el trastorno de estrés postraumático
Nos ha cambiado mucho la vida personal, familiar y profesional en los últimos meses, concluyen muchos profesionales. 
La  vida de los sanitarios se ha visto envuelta de mucha incertidumbre  y sentimiento de indefensión así como un fuerte impacto emocional.
Los resultados preliminares de la investigación "Sanicovid-19": impacto emocional frente al trabajo por la pandemia del COVID-19 en personal sanitario llevado a cabo por el Laboratorio de Psicología del Trabajo y Estudios de Seguridad de la Universidad Complutense, llevado a cabo a partir de la experiencia de 1243 sanitarios de diversos centros hospitalarios ha puesto de manifiesto que el 53 % de estos trabajadores sanitarios presenta valores compatibles con estrés postraumático tras la primera oleada de atención hospitalaria por COVID-19.
Según este estudio el 79,5 % de los sanitarios presenta síntomas de ansiedad, siendo compatibles con trastorno de ansiedad severo en un 21´2 % del total y el 51´1 % de los trabajadores muestra síntomas depresivos, que el 5´6 % puede ser una depresión severa.
En materia de protección, el 96 % de los sanitarios manifiesta estar en contacto con enfermos COVID-19 considerando el 66 % la posibilidad de ser contagiados y el 75 % muy alta la probabilidad de contagiar a alguno de sus familiares.. El 41 % reconoce no haberse hecho ninguna prueba  y 7 de cada diez reconoce que los Equipos de Protección Individual (EPI) son escasos.
Pese a estos datos, los sanitarios se consideran en un 81´3 % se sienten muy realizados con su trabajo y el 23 ´5 % manifiesta niveles altos de resiliencia.



Los abrazos prohibidos. Vetusta Morla y otros 

lunes, 1 de julio de 2019

Síndrome de Peter Pan

El que sufre este síndrome es aquel que ha quedado anclado en su infancia, sienten miedo a crecer y a asumir el rol que le corresponde a su edad.
Descrito en 1983 por el psicólogo Dan Kiley es más frecuente en varones y habitualmente se asocia a problemas para dar seguridad a otra persona.
Este síndrome provoca importantes alteraciones emocionales (ansiedad y depresión) y conductuales. Es estadíos más avanzados caracterizados  pueden aparecer trastornos del pensamiento como el delirio, si bien en estos casos puede subyacer alguna alteración psiquiátrica que los justifique.
Los Peter Pan son adultos atrapados en su mundo infantil o juvenil, un mundo de nunca jamás, que pueden aparecer como despreocupadas y felices pero que no se responsabilizan de sus actos, que viven sometidos al carpe diem, pero cargados de soledad y despreocupación. Estas personas necesitan constantemente la protección de  otra persona.
Entre las causas que pueden estar detrás de un síndrome de Peter Pan está la sobreprotección y la permisividad parental y, en ocasiones las carencias afectivas.
Cada caso requiere una solución individual trabajando la superación y la frustración, así como entender que todas las emociones tienen una función, a pesar de que estas personas las niegan.
Inicialmente resultará fundamental  que el paciente reconozca su problema y, posteriormente, que acepte la ayuda de un profesional sometiéndose al tratamiento psicológico correspondiente.
El síndrome de Wendy también existe. Para adentrarse en él lee en el enlace.



lunes, 20 de mayo de 2019

Ebriorexia

La ebriorexia, llamada también alcohorexia o druncorexia,  es un término que identifica a un trastorno alimenticio caracterizado por el consumo excesivo de alcohol y la restricción de la ingesta de alimentos para no aumentar de peso. Es una mezcla de anorexia nerviosa o bulimia y de alcoholismo
Esta enfermedad surgió entre un grupo de actrices de Hollywood que debido a las exigencias de su profesión se habituaron a un consumo excesivo de alcohol consiguiendo una delgadez evidente. Adolescentes y jóvenes vieron en ellas un modelo a seguir.
Algunos miembros de las generaciones de hoy en día preocupadas por mantener una buena apariencia se lanzan a un consumo excesivo de alcohol, consumo no mal visto hoy en día entre gran parte de algunos miembros de la sociedad actual, lo que ocasiona un trastorno alimenticio no exento de alteraciones cognitivas a corto y largo plazo, incluyendo problemas de concentración, pérdida de capacidad de estudiar así como graves desequilibrios psicológicos, desnutrición, ansiedad, depresión y daños cerebrales. Además quienes sufren esta enfermedad tienden a comportarse de forma violenta y arriesgada y a dañar sus órganos vitales a edades tempranas, lo que desemboca en enfermedades crónicas. 
Aunque son normalmente los hombres los que presentan un consumo excesivo de alcohol, hay más mujeres que hombres que sufren ebriorexia, especialmente entre los 17 y los 24 años.
En primer lugar es conveniente precisar que el tratamiento de este trastorno debe abordarse desde una óptica multidisciplinar en la que médicos generales, nutricionistas, internistas, psiquiatras y psicólogos colaboren de forma conjunta formando parte de unidades específicas.
Dicho lo anterior, es muy importante para encarar el tratamiento que el paciente genere un deseo de cambio y que sea consciente del problema y de sus consecuencias. A continuación las terapias irán orientadas hacia el tratamiento de la adicción combinado con todas aquellas herramientas que aborden todos los trastornos alimenticios que la acompañan. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Arteriopatía cerebral autosómica dominante con infartos subcorticales y leucoencefalopatía (CADASIL)


El CADASIL (Cerebral Autosomal Dominant Arteripathy Leukoencephalopathy) es una enfermedad hereditaria causada por una mutación en el gen NOTCH3 en el brazo corto del cromosoma 19
La primera descripción clínico-patológica se remonta a 1977, cuando Sourander y Walinder describieron una nueva entidad de herencia autosómica dominante a la que denominaron "demencia hereditaria multi-infarto).
Sus síntomas característicos son migraña, alteraciones psiquiátricas como ansiedad o depresión, ictus y demencia a edades tempranas, tratándose de la causa más frecuente de demencia vascular hereditaria.
En la tomografía computerizada (TC) y en la Resonancia magnética (RM) craneal pueden visualizarse las lesiones.
Desde el punto de vista terapéutico, no hay ningún tratamiento específico efectivo. En parte, ello es debido a que se trata de una enfermedad rara y a que se desconoce el mecanismo por el cual se producen sus síntomas.
Dado que cursa con eventos cerebrovasculares, se suelen prescribir antiagregantes, aunque sus efectos no han sido evaluados. Así mismo, está indicado el adecuado control de los factores de riesgo cerebrovascular. Por el contrario, está contraindicada la utilización de anticoagulación oral por el riesgo de hemorragia cerebral.
También pueden emplearse fármacos vasculotrópicos, como la pentoxifilina, que actúan sobre la microcirculación (Navarro et al.; 2002).
Dichgans et al. realizaron en 2008 un estudio randomizado doble ciego para valorar la potencial utilidad del tratamiento con donepezilo en 168 pacientes con CADASIL y deterioro cognitivo vascular subcortical, aunque no encontraron ningún claro beneficio clínico con dicho tratamiento (Dichgans et al.; 2008).
Posada et al. sugirieron que el tratamiento con galantamina en pacientes con demencia y CADASIL podría producir un beneficio clínico en algunos aspectos, aunque los 4 pacientes que estuvieron empleando galantamina durante 24 semanas empeoraron en el ADAS-cog (Posada et al.; 2008).
El consejo genético juega un papel importante en los pacientes diagnosticados de CADASIL que deseen tener descendencia.

miércoles, 22 de febrero de 2017

El estrés y el euestrés

 
El estrés o distrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o ansioso. Toda situación ajena a la vida cotidiana puede provocar una situación de nerviosismo que puede  desembocar en estrés. Lo que es estresante para una persona no necesariamente es estresante para otra.
El estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que alteran el equilibrio de una persona. Es un sentimiento de tensión física o emocional. El resultado fisiológico de este proceso es un deseo de ponerse a la defensiva o de huir de la situación. En esta reacción participan casi todos lo órganos, incluidos cerebro, el sistema nervioso, el corazón, el flujo de sangre, el nivel hormonal, la digestión y la función muscular.
Cuando sentimos estrés, presentamos una serie de síntomas físicos. Podemos tener dolores de cabeza, molestias en el pecho, fatiga frecuente, desórdenes estomacales e insomnio y pesadillas. 
También podemos presentar síntomas psicológicos, como por ejemplo tics nerviosos, irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse, fobias y sensación de fracaso. A estos síntomas psíquicos se le suman, en casos severos, la pérdida de cabello, depresión, acné, menstruación irregular, entre otros. Los efectos del estrés podrían llegar a enfermarnos por su alto grado de somatización, pues podría desencadenar condiciones como asma, provocar úlceras, colitis u otras condiciones gastrointestinales.
Afrontar el estrés puede ser una tarea difícil. Sin embargo, se deben tener en cuenta los beneficios que una adecuada gestión del estrés nos puede aportar. Además, el estrés no siempre es negativo. En ocasiones, el estrés puede ser de gran ayuda para nosotros (eustrés). Todo depende de la manera en que lo afrontemos. Si no lo afrontamos de la manera adecuada, podemos sufrir consecuencias negativas, como los síntomas y trastornos que antes hemos descrito. En cambio, si lo manejamos de la manera adecuada y tenemos una actitud positiva, podemos convertirlo en estrés positivo.
El estrés positivo, o eustrés, es aquel estrés que nos estimula a enfrentarnos a los problemas. Permite que seamos creativos, tomemos iniciativa y respondamos eficientemente a aquellas situaciones que lo requieran. 
La conversión al estrés positivo permite que estemos llenos de energía, favoreciendo así nuestras actividades cotidianas. Beneficia excepcionalmente a nuestra salud puesto que, al canalizar el estrés, no sentimos la tensión que nos provocaría el sentirnos abrumados por el estrés negativo. En lugar de sentirnos impotentes y fracasados, el estrés positivo permite que nos sintamos con llenos de vida, con energía y, en caso de que logremos salir airosos de aquellos proyectos que teníamos en mano, satisfechos por la experiencia.
"Eustrés es una palabra que la mayoría probablemente nunca haya escuchado. Eu-, el prefijo griego que significa saludable, se usa en el mismo sentido en la palabra euforia. Los ejemplos a seguir que nos impulsan a superar nuestras limitaciones, el entrenamiento físico gracias al que nos deshacemos de nuestros michelines y correr los riesgos que nos sacan de nuestra cómoda esfera de actuación son ejemplos de eustrés: estrés sano que constituye un estímulo para crecer" Timothy Ferriss


martes, 7 de febrero de 2017

Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH)

 Es un trastorno de causa poco clara, probablemente con la intervención de factores genéticos, ahora reconocidos, y ambientales, en el que existe una alteración a nivel del sistema nervioso central, manifestándose mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención, y asociándose con frecuencia otras alteraciones.
En un estudio llevado a cabo por el Instituto de Salud Mental de EEUU la prevalencia del trastorno se sitúa entre el 3 y el 5% en niños en edad escolar. Los datos sobre la adolescencia y la edad adulta son imprecisos. En lo referente a la distribución de sexos, hay una mayor incidencia de TDAH en varones, con una  relación 4/1 (4 varones por cada niña) en población general y 9/1 en población clínica.
Esto es debido, en parte porque el TDAH está infradiagnosticado en las niñas, puesto que presentan menos comportamientos perturbadores, que son los que interfieren en la vida escolar y familiar, pero a su vez presentan más síntomas de humor/ansiedad que los chicos.

El TDAH en España es el trastorno neurobiológico más común en niños. Se estima que entre el 3 y 7% (en algunos estudios se eleva hasta el 8-10%) de la población infanto-juvenil la sufre, lo que equivale a uno o El factor genético está demostrado, puesto que el TDAH es 5-7 veces más frecuente en hermanos y 11-18 veces más frecuente en hermanos gemelos. Se han descrito varios genes posiblemente implicados.
En la revista Jano se ha publicado un articulo en el que Investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud en Bethesda (Estados Unidos) han descubierto un vínculo entre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y el gen Latrophilina 3 (LPHN3). Los resultados del trabajo se publican en la edición digital de la revista Molecular Psychiatry.
Los resultados mostraron una asociación entre el TDAH y una región genómica en LPHN3. Los
investigadores replicaron entonces estos resultados en muestras de cinco poblaciones de otras áreas del mundo, incluyendo Alemania, Noruega, España y otras dos de Estados Unidos.
El TDAH es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad
infantil.
El Trastorno de Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) generalmente se diagnostica en los primeros años de la enseñanza primaria. Algunos síntomas, no obstante, están ya presentes antes de los 7 años de edad, y con frecuencia persiste en la adolescencia y en la vida adulta. Se diagnostica más frecuentemente en varones (en una proporción aproximada de 4 chicos por cada chica). Los síntomas suelen atenuarse a lo largo de la adolescencia y la vida adulta, sobre todo la hiperactividad, y aunque en muchos casos aún persisten durante este periodo, el paciente puede ir compensándolo.

El TDAH es un trastorno aún poco reconocido, por lo que menos de la mitad de los pacientes afectados ha recibido un diagnóstico adecuado, y aún dentro de éstos, pocos reciben el adecuado tratamiento. Ello determina un impacto negativo muy importante tanto para el bienestar del paciente como el de su familia.
Un niño con TDAH que no recibe un diagnóstico y/o un tratamiento correctos tiene altas   probabilidades de sufrir, a lo largo de su desarrollo, un notable deterioro de su rendimiento escolar, de sus relaciones familiares y de su entorno social. Y lo que es más grave, que dicho deterioro y sus consecuencias se extiendan durante su vida adulta en forma de problemas laborales, dificultades de pareja, consumo de drogas, conductas antisociales y otros trastornos psiquiátricos asociados.
Los niños con TDAH son muy "movidos" e impulsivos, y tienen problemas para prestar atención y para concentrarse. Aún a pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos, movimiento constante de los pies o las piernas, etc.).
El TDAH afecta negativamente al rendimiento de estos niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social.
Son manifestaciones de una conducta hiperactiva:
Estar en constante movimiento,
Incapacidad para permanecer sentado mucho tiempo,
Correr o trepar por sitios o en momentos inapropiados,
Hablar en exceso,
Jugar muy ruidosamente,
Estar en actividad constante,
Contestar antes de que termine la pregunta,
Ser incapaz de esperar el turno en las colas o en actividades,
Interrumpir sin justificación a los demás.

Casi todos los niños con TDAH tienen problemas por sus conductas hiperactivas e impulsivas antes de los 6 años. Sus padres suelen describirlos como inquietos o difíciles desde que eran bebés, e incluso hay madres que los describen como hiperactivos durante el embarazo.
El niño con TDAH es en muchas ocasiones incapaz de controlar su propia conducta. A veces parecen estar en otro mundo y no responden cuando se les pide que paren o se reclama su atención (mientras que el niño que se porta mal intencionadamente suele estar pendiente de las reacciones y respuestas de los adultos). Los padres perciben en el niño con frecuencia que es un problema de "no poder" más que de "no querer", por lo que se sienten frustrados en su capacidad para criarlos y educarlos. Muchos de ellos han ensayado decenas de métodos diferentes para intentar controlar los problemas conductuales de sus hijos, normalmente con escaso éxito.
Son manifestaciones de los problemas de atención:

Dificultad para seguir instrucciones,
Parecen no escuchar a padres o profesores,
Incapacidad para centrarse en las actividades,
Suelen perder cosas importantes para casa o el colegio,
No prestan atención a los detalles,
Sus conductas parecen desorganizadas,
No son capaces de planear por anticipado con eficacia,
Son olvidadizos y despistados,
Parecen distraídos con frecuencia.
El niño con TDAH con frecuencia pierde el interés por las actividades que está realizando en pocos
minutos, por lo que cambia constantemente de una actividad a otra.

Si un niño presenta este tipo de problemas sólo en un entorno (por ejemplo, sólo en casa, o sólo en el
colegio), es improbable que el problema sea el TDAH. Aunque los síntomas del TDAH se agravan en situaciones de mayor desorganización (lugares ruidosos, con mucha gente, etc.), están presentes en mayor o menor medida en casi todas las situaciones y entornos de la vida del niño (en casa, en el colegio, con los abuelos, haciendo la tarea escolar, viendo la televisión,...). Aunque las situaciones que les divierten (como ver dibujos animados o jugar con videojuegos) les permiten centrar su atención con mayor eficacia, la inquietud (agitar manos, piernas, pies,...) generalmente persiste. Esta variabilidad en las respuestas al entorno a veces genera una interpretación desde fuera de voluntariedad por parte del niño, por lo que se les atribuyen calificativos como "caprichoso", "malcriado", "vago", ...
Algunos niños sólo presentan problemas en el área atencional, y están ausentes los de la hiperactividad y la impulsividad. Es el llamado TDAH, en el que domina la falta de atención.

La clasificación norteamericana de enfermedades psiquiátricas DSM-IV comprende dos grupos de
síntomas fundamentales, la inatención y la hiperactividad/impulsividad, definiendo tres subtipos de TDAH:
Tipo combinado: es el más frecuente. Presenta síntomas en ambos grupos de síntomas.
Tipo predominantemente inatento: destacan los síntomas en el área atencional, y los de la
hiperactividad/impulsividad no son significativos.
Tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo: destacan los síntomas de hiperactividad e
impulsividad, y los del área atencional no son significativos.
La clasificación europea del trastorno, expresada en la CIE-10 (Clasificación de enfermedades de la
Organización Mundial de la Salud), lo denomina Trastorno Hipercinético. Comprende tres grupos de síntomas fundamentales (inatención, hiperactividad, e impulsividad, estos dos últimos unidos en un solo grupo en el DSM-IV), y su diagnóstico exige la presencia significativa de síntomas tanto de inatención como de hiperactividad y de impulsividad. Así, su descripción corresponde a la variante más severa del trastorno, siendo similar al TDAH Tipo Combinado.

Los objetivos del tratamiento del TDAH son los siguientes:
Mejorar o anular los síntomas-guía del TDAH
Reducir o eliminar los síntomas asociados
Mejorar las consecuencias del TDAH: aprendizaje, lenguaje, escritura, relación social, actitud en el entorno familiar, etc
Las tres bases imprescindibles del tratamiento son:
1. Información exhaustiva a padres y profesores.
3. Tratamiento farmacológico.
2. Tratamiento psicopedagógico.
El tratamiento farmacológico es imprescindible en 7 de cada 10 niños con TDAH, y tiene que
individualizarse en cada niño, identificando la dosis mínima eficaz y bien tolerada por el mismo. Aunque hay otras alternativas farmacológicas, el tratamiento habitual es mediante psicoestimulantes, que mejoran la liberación de noradrenalina y dopamina.

miércoles, 19 de agosto de 2015

El hipo



El hipo o singulto es una contracción espasmódica (mioclonia), involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos intercostales que provoca una inspiración súbita de aire. Esto provoca un estrechamiento de la abertura entre las cuerdas vocales, que se cierran repentinamente, provocando su sonido característico. Se trata de un acto reflejo pero, a diferencia del estornudo o el reflejo de la tos, el hipo no cumple ninguna función protectora conocida. El hipo es común y normal en recien nacidos y en bebés.
Castigo de Júpiter para los romanos, una señal de mentira para los cortesanos ingleses de la Edad Media o una bendición para algunos pueblos asiáticos, el hipo siempre se manifiesta en las mismas circunstancias: Normalmente cuando comemos o bebemos demasiado rápido, consumimos refrescos carbonatados, tomamos alcohol, sufrimos gases o tenemos ansiedad. Otras veces es consecuencia de cirugia abdominal, enfermedades o trastornos que irriten el nervio frénico que inerva el diafragma, tumores o enfermedades cerebrales ... etc.
Por regla general el hipo no es peligroso. Su duración media es de dos minutos y, aunque es normal que su presencia se alargue durante mucho más tiempo resultando verdaderamente molesto, sigue siendo inofensivo. Cosa distinta es lo que se conoce como hipo persistente, aquel que tiene una duración superior a las 48 horas, y el hipo refractario, que dura más de un mes y, en algunos casos extremos, varios años.
Lo cierto es que, pese a que hay cientos de estudios al respecto –ya Hipócrates y Galeno prestaron atención al asunto–, los científicos no han llegado a una conclusión sobre cuál es la mejor forma de acabar con el hipo. En parte, porque no todos los métodos funcionan igual en todas las personas, en parte porque, por muy mal que se dé la cosa, es muy extraño que el hipo sea un problema verdaderamente importante.
Dado este vacío científico, el tratamiento del hipo es un territorio abonado para motivar debates familiares Basta que alguien escuche 'hip' para que estalle una discusión sobre las mejores formas de acabar con el hipo: beber al revés (¿?) aguantar la respiración, recibir un susto…
Dada las características del hipo, se puede acabar mediante tres ejercicios principales (y, en ocasiones, tendremos que alternarlos todos). Aguantando la respiración o bajar el ritmo de la misma,
Aunque conocemos qué ocasiona el hipo (la contracción del diafragma) no está tan clara su causa subyacente. Según algunos científicos, este acto reflejo se debe a una bajada del dióxido de carbono en sangre, algo que puede solucionarse con diversos ejercicios de respiración.
En ocasiones, se puede eliminar el hipo aguantando la respiración durante un tiempo, en otras basta con tratar de bajar el ritmo de ésta o realizando ejercicios para relajar el músculo responsable: puedes tumbarte en el suelo y llevar las rodillas hasta tu pecho, manteniendote en esta posición un par de minutos, también puedes agacharte hacia delante y tratar de tocar tus pies con las manos, lo que hará que se comprima el pecho aliviando, con suerte, el espasmo y, también,  hay un ejercicio de respiración que sirve para presionar el diafagma: respira hondo para alcanzar el espacio situado debajo de tus costillas y aprieta el músculo hasta que se calme.
En ocasiones, lo único que conseguimos intentando cientos de métodos para acabar con él es empeorar la situación pues, como explicábamos antes, la ansiedad es uno de sus principales desencadenantes. Si te olvidas del hipo, probablemente desaparezca solo. El famoso método del susto para acabar con el hipo se basa en esta premisa: si hay algo que te llama mucho la atención tu cuerpo entra en alerta y el diafragma se relaja.
Aunque este método puede funcionar, lo cierto es que no es definitivo. Funciona en algunas personas, y en otras no. Pero hay otra estrategia que, según explicó en el British Medical Journal el doctor Rhys H. Thomas, pediatra del Gloucestershire Royal Hospital, es un “método milagroso” para acabar con el hipo.
La técnica consiste en llenar un vaso de agua, taponar tus orejas y tragar poco a poco, pero sin pausa, todo el líquido. Thomas insiste en que funciona de verdad: “Soy un converso tardío a este método milagroso. Antes era partidario de beber en el lado contrario del vaso (¿beber al revés?). Pero, en mi experiencia personal, el método es prácticamente infalible si se aplica correctamente”.
Thomas explica que basta con beber entre 20 y 30 mililitros de agua. Hay quien se ayuda de una pajita aunque él asegura que no es necesario. Lo importante es mantener taponadas las orejas hasta beberse todo el líquido.
¿Por qué funciona este método? La mayor parte de las curas del hipo se basan en interrumpir la irritación del nervio frenico o el nervio vago, que forman parte del arco reflejo. Aumentar la presión intratorácica es suficiente para acabar con los espasmos, y no hace falta volverse loco para lograrlo. 

sábado, 15 de agosto de 2015

Nomofobia

No hay nada censurable en querer estar en contacto con los amigos, los familiares o el trabajo mediante el  teléfono móvil, pero cuando no lo apagamos en ningún momento, siempre estamos pendientes de este dispositivo y sentimos un miedo irracional ante no llevarlo encima, estamos pisando el enfermizo terreno de la dependencia y la obsesión.
El ocho por ciento de los estudiantes universitarios españoles sufre 'nomofobia' (abreviatura de la
expresión inglesa 'no-mobile-phone phobia'), un miedo irracional a no llevar el móvil encima, derivado de un uso patológico de la telefonía móvil.

La adicción al móvil se traduce en una mayor frecuencia en el uso del teléfono móvil en el envío y
recepción de e-mail, SMS, y MMS (además de otros programas como Whatsapp); la consulta permanente de noticias y el "mantenimiento" o consulta de su teléfono móvil a la hora de dormir.

De acuerdo con las investigaciones del Centro Médico USP Fuengirola, en las que participaron 2.163
personas, un 58 por ciento de los hombres y un 48 por ciento de las mujeres usuarios de telefonía móvil sienten ansiedad, inestabilidad, negación, ocultación y/o minimización del problema, irritabilidad, sentimiento de culpa, disminución de la autoestima y falta de concentración cuando se olvidan el teléfono en su casa, no tienen señal, les queda poca batería o su dispositivo se ha quedado sin energía.

Los que sufren de nomofobia necesitan estar físicamente junto a su teléfono móvil, y declaran, incluso, que no pueden salir de casa sin el teléfono móvil y que, si lo pierden o se les rompe, se sienten frustrados, enojados y aislados.
A la hora de diagnosticar este trastorno, se debe tener en cuenta la historia clínica de los afectados ya queel haber sufrido trastornos afectivos, ansiedad y abuso de sustancias influye en la presencia de la nomofobia. Así pues, es necesario centrar los esfuerzos en este colectivo, puesto que los adolescentes y jóvenes contemporáneos son las primeras generaciones nacidas entre estas herramientas
Fuente Psiquiatría.com

sábado, 8 de agosto de 2015

Ombrofobia


Se trata de una fobia no muy conocida. La ombrofobia, pluviofobia o "miedo a la lluvia" . Las personas que sufren de este mal sienten un miedo incontrolable a mojarse con el agua de lluvia, incluso se pueden volver extremadamente obsesivos lo que lleva a estas personas a idolatrar los objetos que se usan para protegerse del agua como paraguas, impermeables o toldos. 
Puede causar serios ataques de ansiedad. Puede desatarse por varios factores como el hecho de que los niños no deben jugar en la lluvia porque se pueden enfermar.
Además, la lluvia está asociada a la depresión.
Más comunes son la fobia a las tormentas (brontofobia) y el miedo irracional e intenso a los rayos (astrapofobia).

jueves, 30 de abril de 2015

Síndrome de la silla vacia

Mucha gente odia las celebraciones porque en cenas y fiestas se hace más presente la ausencia de los seres queridos. Se calcula que alrededor del cinco por ciento de los ciudadanos podría sufrir el
denominado como 'síndrome de la silla vacía', un problema que surge cuando las emociones por la
pérdida de un ser querido entran en conflicto con el ambiente festivo propio de las celebraciones
familiares  y que pueden generar crisis o ansiedad.
En épocas señaladas o con motivo de algún acto sociofamiliar relevante se avivan los recuerdos de forma aguda y es normal sentir una cascada de emociones y sentimientos ante esa "silla" que queda vacía en el hogar. Ese sentimiento se hace presente no solo ante la pérdida de un ser querido sino tambien por un despido laboral, un traslado o un divorcio
.