Recientemente un grupo de científicos de diferentes centros de investigación estadounidenses han decidido denominar a otra causa de demencia que desde hace más de una década se viene observando al hacer la autopsia de personas de más de 80 años. La denominan encefalopatia TDP-43 límbico-predominante relacionada con la edad, más conocida como LATE.
Dicho estudio se ha publicado en la revista Brain recientemente.
Se calcula que aproximadamente un 20 % de los mayores de 80 años pueden estar afectados de esta afección.
En estos momentos es muy pronto para hablar de las causas que producen este deterioro (en el Alzheimer todavía no se conocen) pero los investigadores han observado que una caracteristica típica de la enfermedad es el acumulo de la proteina TDP-43 en zonas específicas del cerebro.
Se han identificado otras entidades donde este acúmulo se produce como en la Esclerosis Lateral Amiotrófica y en las demencias lobares frontotemporales.
Otros factores que parecen desarrollar LATE son la edad y determinados genes.
Una de las principales funciones afectadas en esta enfermedad es la memoria y algunas evidencias apuntan a que podría haber riesgo de síntomas neuropsiquiátricos como agitación y agresividad.
La evolución es más rápida si coexisten LATE y Alzheimer y pueden verse afectadas más áreas de cognición.
En las autopsias se observa que no existe LATE en estado puro sino que coexiste con otras enfermedades como Alzheimer, Parkinson, enfermedad vascular cerebral, ...
No existe tratamiento para esta afección.
Leer más
Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas
viernes, 3 de mayo de 2019
Limbic-predominant age-related TDP-43 encephalopaty (LATE)
miércoles, 30 de mayo de 2018
La soledad
No es lo mismo aislamiento social y soledad. Se puede estar socialmente aislado y no sentir soledad; y estar socialmente muy acompañado y sentirse solo.
El aislamiento social denota pocas conexiones o interacciones sociales mientras que la soledad implica una percepción subjetiva de aislamiento.
El hombre es un ser social, aunque algunos de nuestros congéneres elijan voluntariamente aislarse. Otros por desgracia caen en la soledad merced a determinadas circunstancias.
Cuando el sentimiento de soledad se instaura suele traer consigo cierta dosis de tristeza, de angustia, annsiedad e incluso miedo. El hecho de no tener un apoyo emocional merma nuestra autoestima y nos demotiva.
Según el estudio "La soledad en España" de 2015, alrededor de un 20% de los españoles mayores de 18 años viven solos, frente a un 80% que viven con otras personas. Un 40% de las personas que viven solas son jubiladas o pensionistas.
De las personas que viven solas, un 59% lo hace por voluntad propia y un 41% por obligación. Es decir, un 7,9% de los españoles mayores de 18 vive solo por obligación.
A medida que aumenta la investigación sobre la soledad se sabe más de los efectos sobre la salud, quiénes podrían verse más afectados y qué tipo de intervenciones podrían reducir los riesgos asociados.
En 2015, investigadores de la Universidad Brighan Young concluyeron que tras analizar varios cientos de personas el aislamiento social incrementaba las muertes prematuras en un 50%. Tambien esta relacionnada con el aumento de la presión sanguínea, niveles más altos de colesterol, depresión, reducción de las capacidades cognitivas e incluso Alzheimer.
En la actualidad varios países han creado programas nacionales para concienciar al público sobre la soledad crónica, fomentar un mejor conocimiento de sus consecuencias catastróficas que tiene y mejorar las intervenciones, las políticas para superar este problema y su financiación.
La soledad en España. Fundación Axa y Fundación ONCE
Soledad, una nueva epidemia. Jhon T. Cacioppo, Stephanie Cacioppo
El efecto de la soledad en la Salud. Jane. E. Brody
El sentimiento de soledad. Rosario Linates
miércoles, 21 de septiembre de 2016
El Mal de Alzheimer, una enfermedad familiar
La demencia tipo Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que cursa con deterioro cognitivo y trastornos en la conducta, incapacitando de manera considerable a la persona que lo padece además de afectar al entorno más cercano del individuo: la familia.
Se calcula que uno de cada diez personas mayores de 65 años padecen la enfermedad.
En la mayoría de los casos, algunos miembros de la familia adoptan el papel de ‘cuidador’ y se ven
atrapados por la enfermedad.
El cuidador, en una mayoría de ocasiones, ha de estar pendiente del enfermo las 24 horas del día y durante 365 días al año, lo que supone una dependencia absoluta por la carga y sufrimiento emocional al no saber cómo reaccionar ante ciertas situaciones, provocando un anticipo de duelo hacia la pérdida. Esta situación, debido a la falta de recursos y que incluye la hospitalización, visitas médicas, residencias o fármacos y que en un porcentaje elevado son asumidos por la familia, lleva al cuidador a abandonar su vida laboral. A nivel social se produce un aislamiento y se le dedica menos tiempo al resto de los miembros de la familia y/o amistades.
Es fácil que el cuidador caiga en la idea errónea de pensar que puede cuidar al enfermo porque lo conoce, dando por hecho que el cuidado también va a ser mejor que el que se facilita en los centros geriátricos o especializados Hay que hacer ver al cuidador que, si es posible, llegado el caso, debe poner al enfermo en manos de profesionales que sepan tratar a estos enfermos. Hay que convencer a los cuidadores de que deben proteger su salud mental.
El mal de Alzheimer es uno de los retos sociales y sanitarios más importantes que se encuentran en la
sociedades industrializadas cara a las próximas décadas.
A continuación se hace mención a 15 puntos clave para cuidar a un enfermo de Alzheimer
1. Seguir una rutina diaria. Asegurarse de que haya muchos objetos familiares alrededor.
2. Mantenerse al tanto de dónde está el paciente y de su seguridad. Un método que algunas familias usan para prevenir que el paciente se extravíe es ponerle campanas a todas las puertas que den al exterior.
3. Asegurar que el paciente coma bien y beba una abundancia de líquidos.
4. Ayudar al paciente a que se mantenga los más independiente posible por el mayor tiempo posible.
5. Proporcionar oportunidades para que el paciente haga ejercicios regularmente y no se olvide de la
recreación.
6. Seguir relacionándose con los amigos y la familia.
7. Emplear ayudas escritas para la memoria como calendarios y grandes relojes, listas de las tareas diarias, recordatorios acerca de las rutinas o medidas de seguridad e identificando las etiquetas en los objetos que pueden olvidarse. Actualmente existen aplicaciones informáticas como las que se pueden encontrar en http://stimuluspro.com/
8. Asegurarse que el paciente se haga chequeos regulares.
9. Planificar necesidades futuras como la atención en Centros de Día y el ingreso en una Residencia.
10. Dar mucho apoyo emocional al paciente y a todos los prestadores de asistencia.
11. Asegurarse que el paciente tome los medicamentos regularmente, si se prescriben.
12. Asociarse a un grupo de apoyo para los miembros de la familia.
13. Pedir ayuda con las finanzas, arreglos legales, asesoramiento diario, temas emocionales, atención de reposo o arreglos del hogar para convalecientes cuando se necesite.
14. Revisar el hogar en cuestiones de medidas de seguridad, como barras en la pared cerca de la taza del baño y la bañera, luces nocturnas en los pasillos y en las escaleras, alfombras no resbaladizas, etc.
15. Asegurarse que todos los profesionales sanitarios tengan una lista completa de todas las recetas y todos los medicamentos sin receta del paciente.
Comunicarse con una persona con Alzheimer
Etiquetas:
Alzheimer,
cuidado de un enfermo de alzheimar,
Cuidador,
dependencia,
Deterioro cognitivo,
Mal de Alzheimer,
salud mental,
trastornos de la conducta
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Participar en las redes sociales o tener un huerto
Corría el 2013. Repasando la prensa nacional saltó ante mi vista un artículo de Carlos Gracia publicado en El Diario de León en el que trasladaba al lector los beneficios de ciertas actividades rutinarias que previenen la aparición del deterioro cognitivo.
En este artículo el jefe de la Unidad de Demencias del Hospital Clínico Universitario de Salamanca, el neurólogo Jesús Cacho explicaba en en una entrevista con Efe, que la participación activa en las redes sociales es una buena forma de prevenir la aparición del alzheimer, al igual que lo es el hecho de cultivar un huerto.
El que participa en las redes sociales está generando reservas cognitivas en su cerebro y, por tanto, es un factor fundamental como medida protectora ante la aparición de demencias, según el neurólogo.
Las personas mayores que viven en los pueblos y tienen la costumbre de sembrar un huerto provocan que con esta práctica su "cerebro genere , que dependerán del lóbulo frontal, tan afectado por las demencias", ha argumentado la neuropsicóloga salmantina del equipo del doctor Cacho, Rosalía García.
Con el cultivo de los huertos se produce una terapia multisensorial, ya que, además de estimular las funciones cognitivas, las personas se impregnan de sol y aire y se estimulan neurotransmisores como la serotonina, que suele aparecer alterada en pacientes con problemas cognitivos.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Las demencias y su coste económico
Según la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras
Demencias (Ceafa) y basándose en un estudio publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine' la demencia tiene un precio cada vez mayor. En EEUU, se afirma en el análisis, supuso en 2010 un coste entre 157 y 215.000 millones de dólares, muy similar al de las enfermedades coronarias e incluso superior al del cáncer.
Si bien el coste de las demencias es muy dificil de precisar por los costes indirectos que conlleva este
estudio los excluye para intentar aproximarse a un coste real. Pero lo cierto es que, después de analizar varios estudios sobre la salud en estadounidenses mayores de 51 años, "observamos que a partir de los 71, el 14,7% desarrollaba demencia y entre el 75% y el 84% de los gastos que conllevaba este trastorno no eran sanitarios directos, sino que se debían al ingreso en residencias y a los cuidados (formales o
informales) en el hogar".
En España, con más de 800.000 personas afectadas, según los expertos el 80% de los gastos se producen a medio y largo plazo por cuestiones sociales cuando la persona con Alzheimer pierde autonomía y se hace dependiente (necesita a alguien para realizar las tareas diarias, por ejemplo, comer, vestirse, etc.). Es decir, el enfermo de Alzheimer no es especialmente costoso. Lo caro no es la enfermedad sino la
dependencia y esto es lo que habría que intentar retrasar.
Los hallazgos de este análisis, subrayan los autores del trabajo, "hacen hincapié en la urgencia y necesidad que hay de invertir más esfuerzo para desarrollar un plan que minimice el impacto económico de la demencia en la sociedad". En 2011, Obama impulsó un proyecto nacional de investigación del cerebro con "el objetivo de encontrar nuevos tratamientos y ofrecer una asistencia mejor", plan que cuenta con una inversión de 100 millones de dólares.
Según fuentes expertas españolas "este tipo de estudios [como el que publica 'NEJM'] ayudan a
reflexionar sobre cómo se deben enfocar los sistemas de salud, especialmente en las personas mayores, para retrasar el deterioro cognitivo y la pérdida de autonomía en la medida de lo posible". ¿Cómo? Tratando la comorbilidad asociada, con fármacos específicos, potenciando la vida social, etc.
Dada la prevalencia e incidencia del Alzheimer en EEUU y en España, se puede decir que "hay una
correlación" entre los costes económicos observados en este trabajo estadounidense y los españoles.
"Según un estudio realizado por Ceafa (en 2004), el coste de la demencia en nuestro país supera los
24.000 millones de euros, una media de 30.000 euros por paciente y año".
Las administraciones públicas de los países desarrollados tendrán que hacer un esfuerzo para solventar un problema económico que se prevee de gran magnitud en los próximos años.
Demencias (Ceafa) y basándose en un estudio publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine' la demencia tiene un precio cada vez mayor. En EEUU, se afirma en el análisis, supuso en 2010 un coste entre 157 y 215.000 millones de dólares, muy similar al de las enfermedades coronarias e incluso superior al del cáncer.
Si bien el coste de las demencias es muy dificil de precisar por los costes indirectos que conlleva este
estudio los excluye para intentar aproximarse a un coste real. Pero lo cierto es que, después de analizar varios estudios sobre la salud en estadounidenses mayores de 51 años, "observamos que a partir de los 71, el 14,7% desarrollaba demencia y entre el 75% y el 84% de los gastos que conllevaba este trastorno no eran sanitarios directos, sino que se debían al ingreso en residencias y a los cuidados (formales o
informales) en el hogar".
En España, con más de 800.000 personas afectadas, según los expertos el 80% de los gastos se producen a medio y largo plazo por cuestiones sociales cuando la persona con Alzheimer pierde autonomía y se hace dependiente (necesita a alguien para realizar las tareas diarias, por ejemplo, comer, vestirse, etc.). Es decir, el enfermo de Alzheimer no es especialmente costoso. Lo caro no es la enfermedad sino la
dependencia y esto es lo que habría que intentar retrasar.
Los hallazgos de este análisis, subrayan los autores del trabajo, "hacen hincapié en la urgencia y necesidad que hay de invertir más esfuerzo para desarrollar un plan que minimice el impacto económico de la demencia en la sociedad". En 2011, Obama impulsó un proyecto nacional de investigación del cerebro con "el objetivo de encontrar nuevos tratamientos y ofrecer una asistencia mejor", plan que cuenta con una inversión de 100 millones de dólares.
Según fuentes expertas españolas "este tipo de estudios [como el que publica 'NEJM'] ayudan a
reflexionar sobre cómo se deben enfocar los sistemas de salud, especialmente en las personas mayores, para retrasar el deterioro cognitivo y la pérdida de autonomía en la medida de lo posible". ¿Cómo? Tratando la comorbilidad asociada, con fármacos específicos, potenciando la vida social, etc.
Dada la prevalencia e incidencia del Alzheimer en EEUU y en España, se puede decir que "hay una
correlación" entre los costes económicos observados en este trabajo estadounidense y los españoles.
"Según un estudio realizado por Ceafa (en 2004), el coste de la demencia en nuestro país supera los
24.000 millones de euros, una media de 30.000 euros por paciente y año".
Las administraciones públicas de los países desarrollados tendrán que hacer un esfuerzo para solventar un problema económico que se prevee de gran magnitud en los próximos años.
sábado, 16 de mayo de 2015
¿Se puede evitar la pérdida de memoria en las personas mayores?
El cerebro humano es, sin lugar a dudas, la parte más fascinante y sorprendente de nuestro organismo. En este centro nervioso, se encuentra o se desarrolla la complejísima función cerebral que damos en llamar memoria, una capacidad que si bien no es únicamente humana, nuestra especie ha desarrollado de forma ejemplar, como ninguna otra lo ha hecho. Probablemente sea ésta la razón por la que, hoy, nuestra especie ocupa semejante lugar en el planeta.
Memoria y olvido camninan juntos. Todo el mundo olvida. Es normal y es un proceso que realiza el cerebro para almacenar y recuperar información, mientras determina lo que es importante. Sin embargo, los lapsos de recuerdos olvidados dan miedo cuando empiezan a convertirse en una rutina o empeoran con el tiempo.
La estimulación cognitiva es cada vez más importante para el tratamiento contra la pérdida de memoria y lo que ésta puede representar. También para la prevención de aquellos trastornos que se caracterizan por un deterioro cognitivo. Ejercicios de estimulación cognitiva para adultos, ejercicios para la memoria, fichas de estimulación, actividades, ejercicios de memoria para mayores, ejercicios de memoria para adultos mayores, ejercicios cognitivos, programas... para trabajar con personas con Alzheimer, Parkinson, demencia vascular, Cuerpos de Lewy, demencia mixta, o bien para prevenir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




