viernes, 8 de mayo de 2015

Cáncer de vejiga



 
La vejiga es un órgano hueco situado en la parte inferior del abdomen que almacena la orina a baja presión, se vacía por completo de forma voluntaria y mantiene la continencia en los intervalos.
Anatómicamente está formada por varias capas: una mucosa en contacto con la orina que se denomina urotelio, constituida por un epitelio estratificado y la lámina propia que es de tejido conjuntivo y un músculo llamado detrusor formado por tres capas (superficial formada por fibras longitudinales, (superficial formada por fibras longitudinales, media, por fibras circulares e interna, con fibras longitudinales), situado en profundidad y responsable de la contracción y vaciamiento. 

El cáncer vesical se deriva del urotelio (9 por ciento de todos los cánceres del varón y el 4 por ciento de los tumores femeninos). Cuatro veces más frecuente en el hombre que en la mujer, afecta fundamentalmente a pacientes por encima de los 50 años. Aunque en la mayoría de los casos la causa es desconocida, en algunos pacientes se ha asociado a exposición a b-naftilamina y otras aminas aromáticas y al tratamiento con ciclofosfamida sistémica. El hábito tabáquico duplica el riesgo de padecerlo.
 
Aunque histológicamente se trata de tumores de la misma naturaleza (carcinoma de urotelio en el 95 por ciento de los casos, excepcionalmente escamoso o adenocarcinoma), se dividen en dos grupos desde el punto de vista pronóstico y terapéutico: superficiales y profundos. Los primeros afectan a la mucosa vesical e incluyen: Ta (afecta sólo la mucosa), T1 (afecta a la mucosa e invade la lámina propia sin afectar la capa muscular o Tis (carcinoma "in situ" intraepitelial). Los profundos afectan a la mucosa y a la capa muscular de la vejiga. Se denominan T2 (si afectan la capa muscular), T3 (si alcanzan la zona perivesical o pericisto) y T4 (cuando alcanzan órganos vecinos). Los tumores, especialmente los profundos, pueden extenderse a otros órganos (metástasis a distancia).
La hematuria (sangre en la orina) es el signo principal. Aparece en el 85 por ciento de los casos y habitualmente es indolora y con coágulos. Los síntomas de irritación vesical (orinar muchas veces, escozor o dolor), aparecen de manera caprichosa. La ecografía permite hacer el diagnóstico evidenciando una masa intravesical. La confirmación siempre es endoscópica (es decir, la visión directa del interior de la vejiga mediante un cistoscopio). La exploración, en la actualidad y merced a los cistoscopios flexibles, es sencilla y prácticamente indolora. El diagnóstico debe completarse con la extirpación endoscópica completa o máxima del tumor (se realiza con anestesia a través de la uretra y se denomina resección transuretral). La pieza así extirpada deberá ser analizada por el patólogo para conocer el tipo de tumor, su grado de diferenciación (grado 1, 2 ó 3): que mide la agresividad tumoral (el grado 1 es el de mejor pronóstico y el grado 3 el más agresivo) y la profundidad de afectación en la pared. Los métodos radiológicos y endoscópicos con biopsia incluida son suficientes para una separación correcta de los tumores superficiales y profundos. Cuando el tumor es profundo, es obligado realizar estudio para valoración de metástasis y extensión local (tomografía axial computarizada -TAC- o escanner abdominal, gammagrafía ósea...).
El tratamiento varía en función de grado de afectación.
- Superficiales (Ta, T1, Tis):

El objetivo es extirpar el tumor y evitar las recidivas y la progresión.
- Tratamiento: El tratamiento central consiste en la extirpación del tumor mediante resección transuretral (a través de uretra, sin herida quirúrgica).
Además, los pacientes T1 requieren tratamiento complementario para disminuir el número de recidivas (alcanzan el 70 por ciento, si no se realiza). Consiste en instilaciones endovesicales -aplicación en el interior de la vejiga- de quimioterápicos (Tiotepa, Mitomicina C y Adriamicina son los más utilizados) o inmunoterápicos (BCG). Con tratamiento complementario el índice de recidivas desciende al 40 por ciento.
- Vigilancia: El 10-20 por ciento de los tumores superficiales progresan a lo largo de su evolución, a pesar del tratamiento, a tumores profundos. La probabilidad de progresión y el elevado número de recidivas exigen una estrecha vigilancia mediante cistoscopias periódicas.
 
- Pronóstico: Bueno. 70-80 por ciento de supervivencia en 5 años.

- Tumores Profundos (T2, T3, T4):

- Tratamiento de elección es la cistectomía radical (extirpación completa de la vejiga y próstata). Implica la necesidad de una derivación urinaria. La forma más común utiliza como neo-reservorio vesical -un nuevo reservorio a modo de vejiga cuando ésta se ha extirpado- un fragmento de ileon aislado, uno de cuyos extremos es utilizado para el abocamiento ureteral y el otro termina en la piel. En la actualidad, es cada vez más frecuente la sustitución vesical por una neovejiga realizada con ileon o colon que se aboca a la uretra y permite la micción espontánea.
Se utiliza con frecuencia quimioterapia complementaria de dos maneras:
- Unas veces antes de la cirugía (neoadyuvante), con el objeto de disminuir el tamaño tumoral, negativizar metástasis a distancia no visibles clínicamente y facilitar la cirugía.
 
- Otras veces después de la cirugía (adyuvante). Se reserva a aquellos casos en los que podría quedar tumor residual post-cirugía. No se sabe con certeza si el tratamiento complementario con quimioterapia (neoadyuvante o adyuvante) mejora la supervivencia o el control local de la enfermedad.
En algunos casos especiales se contempla la posibilidad de conservar la vejiga y el tratamiento incluye sólo resección transuretral, quimioterapia sistémica y radioterapia. En estos casos escogidos, casi la mitad de los pacientes conserva la vejiga en 5 años y la supervivencia del grupo no es menor a la que podría esperarse con tratamiento convencional.
- Pronóstico: La supervivencia global de los tumores profundos es del 40-60 por ciento en 5 años. El pronóstico depende del estadio patológico (pT2= 50 por ciento; pT3= 30-40 por ciento; pT4: 20 por ciento), la presencia de ganglios afectados (supervivencia del 10-20 por ciento en 5 años) y las histologia del tumor, especialmente grado e infiltración vascular intratumoral.


jueves, 7 de mayo de 2015

Declaración de Torrejón para la humanización de los cuidados intensivos.



Nosotros, los profesionales sanitarios que trabajamos en las Unidades de Cuidados Intensivos, los pacientes y sus familias, afirmamos que es necesario (y posible) un cambio en nuestra manera de relacionarnos. La sofisticación de los cuidados y la alta tecnología se han erigido como la máxima expresión del deber de curar y cuidar. Pero su evolución y mejora, necesaria y deseable, no puede ocultar la faceta humana y emocional que la relación entre los profesionales sanitarios y los pacientes y las familias mantiene desde sus orígenes. Convenimos que la ciencia y los mejores valores humanos deben reunirse de nuevo para dotar de un sentido holístico a nuestra vivencia profesional y personal de la enfermedad crítica.
Por ello, reconocemos que todos nosotros somos depositarios de derechos que faciliten que la dimensión humana adquiera una importancia paritaria con los mejores avances técnicos:
● Los pacientes admitidos en las UCI y sus familias tienen el derecho irrenunciable a una atención integral, que incluye, junto con unos cuidados clínicos excelentes, el mejor soporte emocional y la tecnología con mayor evidencia de efecto disponible. Sólo así se pondrán en valor unos cuidados intensivos sostenibles.
● Los profesionales del enfermo crítico, expuestos a situaciones de estrés laboral y emocional, precisan trabajar en ambientes seguros. Entornos que favorezcan el trabajo en equipo, motivando y reduciendo el desgaste profesional.
Para alcanzar estos objetivos, los profesionales del paciente crítico, otros profesionales sanitarios, pacientes y familias, nos comprometemos a trabajar juntos en las siguientes líneas de acción:
● Mejorar la comunicación y el trabajo en equipo, incluyendo al paciente y a la familia.
● Facilitar una información más adecuada a pacientes y familiares.
● Flexibilizar los horarios de visita hasta conseguir que las UCI sean de puertas abiertas para los familiares.
● Fomentar la participación de los familiares en los cuidados del paciente y en la toma de decisiones.
● Medir e incrementar la satisfacción de pacientes y familiares
● Promover mejoras estructurales y arquitectónicas en el diseño de las UCI.
● Evitar el deterioro del clima laboral, combatiendo la insatisfacción profesional, la desmotivación, y los factores de estrés percibidos.
● Ofrecer soporte adecuado al profesional en situaciones de crisis.
● Humanizar los cuidados al final de la vida y el proceso de morir.
● Resolver los conflictos potenciales desde la bioética.
● Brindar la formación y entrenamiento para la adquisición de las competencias relacionales necesarias para llevar a cabo todo lo anterior de forma adecuada.
● Investigar para mejorar la evidencia científica disponible.
El trabajo de mejora desarrollado en estas tareas promoverá unos Cuidados Intensivos integrales, sostenibles y de mayor calidad, con pacientes y familias más satisfechas, y profesionales más motivados. Un lugar donde el ser humano y el desarrollo tecnológico vayan de la mano para satisfacer las necesidades de todos los diferentes protagonistas que conviven en ellas.
Todo ello debe acompañarse de estrategias y políticas institucionales que apoyen la implantación de las mismas, y promuevan la formación e investigación en esta área.
Los abajo firmantes nos comprometemos a trabajar para generar el cambio, difundir el contenido de esta Declaración, y conseguir por extensión una atención sanitaria más humanizada.
Puedes adherirte a la Declaración Humanización de los Cuidados Intensivos de Torrejón firmando aquí. Firma

miércoles, 6 de mayo de 2015

Síndrome de las piernas inquietas

Llamada también enfermedad de Willis-Ekbom es una mioclonía nocturna o acatisia. Afección caracterizada por ser un trastorno del sistema nervioso que provoca un impulso irrefrenable a levantarse y pasear o caminar. Se siente incomodidad a menos que se muevan las piernas. El movimiento detiene la sensación desagradable durante un corto tiempo.
Su causa no se conoce con exactitud. Puede deberse a un problema con la producción de dopamina. La dopamina es un químico cerebral que ayuda con el movimiento muscular.
El síndrome de las piernas inquietas (SPI) puede estar relacionado con otras afecciones y puede ocurrir con mayor frecuencia en personas con: enfermadad renal crónica, diabetes, deficiencia del hierro, neuropatia periférica... o estar relacionadas con el consumo de determinados medicamentos.
El SPI ocurre con mayor frecuencia en personas de mediana edad y adultos mayores. Se transmite con frecuencia de padres a hijos y esto puede ser un factor cuando los síntomas comienzan a temprana edad.
Este síndrome lleva a sensaciones desagradables en la parte inferior de las piernas. Estas sensaciones (hormigueo, dolor, palpitaciones...) provocan unas ganas irrefrenables de mover las piernas.
Las molestias, por lo general, empeoran por la noche, cuando se esta acostado, tienen un periodo limitado, puede variar la zona de las extremidades en las que se hagan presentes y se alivian al moverse o estirarse.
Los síntomas algunas veces pueden dificultar el hecho de sentarse durante los viajes por aire o en automóvil o a lo largo de las clases o las reuniones.
El estrés o una alteración emocional pueden empeorar los síntomas.
La mayoría de los personas con este síndrome tienen movimientos rítmicos de las piernas cuando duermen. Esta afección se denomina trastorno de movimiento periódico de las extremidades (PLMD, por sus siglas en inglés).
Todos estos síntomas dificultan el hecho de dormir y la falta de sueño puede conducir a somnolencia diurna, ansiedad o depresión, confusión...
El diagnóstico se basará en la historia clínica y en el examen físico. Exámenes de sangre y otros pruebas complementarias pueden ayudarnos a descartar afecciones que puedan causar síntomas similares.
El síndrome de las piernas inquietas no se puede curar. Sin embargo, el tratamiento puede aliviar los síntomas. Ciertos cambios de estilo de vida pueden ayudarle a hacerle frente a la afección y aliviar los síntomas. Algunos medicamentos pueden ayudar a controlar el síndrome






domingo, 3 de mayo de 2015

Síndrome miccional


Este síndrome consiste en desmayarse al orinar o justo después. Se trata de un verdadero síncope. Este problema suele ocurrir en varones ancianos y durante la noche cuando se levantan para orinar. Orinar estimula el nervio vago, que produce una caída de la presión arterial y bradicardia, provocando desmayos.
No se sabe por qué orinar estimula el nervio en algunas personas y en otras no. Forzar el orinar puede aumentar la frecuencia del trastorno. Ciertos medicamentos, el alcohol y la deshidratación aumentan la frecuencia del problema.
Se recomienda que los afectados vayan al médico para asegurarse que los desmayos no se deben a algo más grave. Se cree que el síncope miccional es la causa del 2%-8% de los desmayos en adultos. Episodios similares de desmayo pueden ocurrir al defecar
No hay tratamiento específico. Mantenerse hidratado y reducir el consumo de alcohol puede detener los episodios. El médico puede ajustar, detener o sustituir medicamentos para evitar reincidencias. Sentarse en el borde de la cama antes de ir al baño, orinar sentado puede impedir los desmayos. Los pacientes con riesgo de sufrir este trastorno deben dejar abierta la puerta del baño y quitar todos los objetos afilados alrededor del retrete.
Para su diagnóstico se realizará un examen físico y de la historia clínica. Se realizan análisis de sangre y EKG para descartar otras causas de desmayo. Pruebas: Conteo sanguíneo completo (CSC), panel
metabólico completo (CMP) y EKG. Especialidades: Cardiología, Medicina Familiar, Medicina Geriátrica
y Medicina Interna

jueves, 30 de abril de 2015

Síndrome de la silla vacia

Mucha gente odia las celebraciones porque en cenas y fiestas se hace más presente la ausencia de los seres queridos. Se calcula que alrededor del cinco por ciento de los ciudadanos podría sufrir el
denominado como 'síndrome de la silla vacía', un problema que surge cuando las emociones por la
pérdida de un ser querido entran en conflicto con el ambiente festivo propio de las celebraciones
familiares  y que pueden generar crisis o ansiedad.
En épocas señaladas o con motivo de algún acto sociofamiliar relevante se avivan los recuerdos de forma aguda y es normal sentir una cascada de emociones y sentimientos ante esa "silla" que queda vacía en el hogar. Ese sentimiento se hace presente no solo ante la pérdida de un ser querido sino tambien por un despido laboral, un traslado o un divorcio
.

miércoles, 29 de abril de 2015

Sindrome manos pies boca

La enfermedad de manos, pies y boca (HFMD, por sus siglas en inglés) es una afección contagiosa causada por diferentes virus. Más frecuente en los bebés y niños menores de 5 años. Los bebés y niños menores de 5 años tienen más probabilidades de contraerla. Sin embargo, los niños mayores y los adultos también pueden tenerla.
Los síntomas, generalmente, comienzan con fiebre, anorexia, dolor de garganta y sensación de malestar. Uno o dos días después del comienzo de la fiebre, pueden aparecer llagas dolorosas en la boca (aftas). También se puede desarrollar un sarpullido en la piel de las palmas de las manos y las plantas de los pies, con manchas rojas planas. Esto, a veces, también puede ocurrir en las rodillas, los codos y las nalgas. El sarpullido puede producir ampollas, pero comúnmente no causa picazón.
La clínica puede ser florida, con presencia de todas estas lesiones, o presentes solo en alguna localización.



Habitualmente la enfermedad es leve y casi todos los pacientes se recuperan en 7 a 10 días sin tratamiento médico. Las complicaciones son poco comunes. Raras veces, una persona infectada puede presentar meningitis viral (caracterizada por fiebre, dolor de cabeza, rigidez del cuello o dolor de espalda) y podría requerir algunos días de hospitalización. Otras complicaciones muy poco frecuentes incluyen parálisis, similar a la que produce la poliomielitis, o encefalitis (inflamación del cerebro), que podría ser mortal.
Las personas con la enfermedad de manos, pies y boca son más contagiosas durante la primera semana de la afección. Sin embargo, pueden ser contagiosas durante semanas después de que los síntomas hayan desaparecido. Es posible que algunas personas, especialmente los adultos, no tengan ningún síntoma. Sin embargo, aun así pueden propagar el virus a otros. Cuando las personas contraen esta enfermedad, por lo general se vuelven inmunes al virus específico que causó su infección. Sin embargo, debido a que es provocada por varios virus distintos, pueden volver a contraerla.
No existe un tratamiento específico para la enfermedad de manos, pies y boca. La fiebre y el dolor se pueden controlar con medicamentos para aliviar esos síntomas. Es importante beber suficientes líquidos para prevenir la deshidratación.
No existe una vacuna para proteger contra la enfermedad de manos, pies y boca. No obstante, se puede disminuir el riesgo de infectarse con los virus que la causan al tomar unas cuantas medidas sencillas: Lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente durante 20 segundos, en especial después de cambiar pañales, evitar  tocarse los ojos, la nariz y la boca antes de lavarse las manos, evitar el contacto directo (besar, abrazar, compartir tazas y cubiertos) con personas infectadas y desinfectar con frecuencia las superficies que se tocan (los juguetes, las manijas de las puertas, etc.), especialmente si alguien está enfermo.

martes, 28 de abril de 2015

Enfermedad de Dupuytren

La enfermedad de Dupuytren (también llamada contractura de Dupuytren) es una afección que provoca el cierre progresivo de la mano por retracción de la aponeurosis palmar superficial.
Guillaume Dupuytren (1831) fue el médico que describió su anatomia patológica, su curso clínico y su posible etiologia además de proponer un tratamiento.

La causa se desconoce. Un antecedente familiar de la contractura de Dupuytren hace que se sea más propenso a presentar esta afección. Ésta no parece ser causada por la ocupación o por un traumatismo.
La afección se vuelve más común después de los 40 años de edad y los hombres resultan afectados con mayor frecuencia que las mujeres. Los factores de riesgo son alcoholismo, diabetes y tabaquismo.
Una o ambas manos pueden resultar afectadas. El dedo anular resulta afectado con mayor frecuencia, seguido de los dedos meñique, del corazón y el índice.
Una pequeña protuberancia o nódulo indoloro se desarrolla en el tejido bajo la piel sobre el lado de la palma de la mano. Con el tiempo, éste se engruesa y forma una banda similar a un cordón.
Se vuelve difícil extender o enderezar los dedos. En casos graves, estirarlos es imposible.
El examen físico de la palma de la mano mostrará tejido cicatricial grueso y dificultad para enderezar los dedos.
Los ejercicios, los baños con agua caliente o las férulas pueden servir.
Se puede llevar a cabo una cirugía para aliviar la contractura, dependiendo de la gravedad de la afección. El movimiento normal de los dedos generalmente se restablece mediante la cirugía, seguida de ejercicios de fisioterapia para la mano.
Un tratamiento más nuevo consiste en inyectar una sustancia llamada colagenasa en el tejido fibroso o cicatricial. Se necesitan tres inyecciones. Usted puede tener efectos secundarios tales como hinchazón, dolor y picazón. Un efecto secundario más infrecuente pero grave es la ruptura del tendón.
La enfermedad progresa a una velocidad impredecible. El tratamiento quirúrgico generalmente puede restablecer el movimiento normal de los dedos. La enfermedad puede volver a presentarse después de la cirugía en hasta la mitad de los casos al cabo de 10 años.
El empeoramiento de la contractura puede ocasionar deformidad y pérdida de la funcionalidad de la mano.
Existe un riesgo de lesión a los vasos sanguíneos y nervios durante la cirugía.

Fuente MedlinePlus

lunes, 27 de abril de 2015

Señales de alarma de la Enfermedad de Alzheimer


No existe un límite claramente definido entre la normalidad y la enfermedad de Alzheimer, sino un continuo o espectro. El principal reto consiste en distinguir cuándose inicia la enfermedad, en ese continuo entre la normalidad y el Alzheimer.
 
La Alzheimer’s Association ha creado esta lista de señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. Cada individuo puede experimentar una o más de estas señales a grados diferentes. Si presenta alguna de estas señales se recomienda consultar a su médico:

1.- Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana.
2.- Dificultad para planificar o resolver problemas.
3.- Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
4.- Desorientación de tiempo o lugar.
5.- Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
6.- Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
7.- colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrazar sus pasos.
8.- Disminución o falta del buen juicio.
9.- Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
10.- Cambios de humor o la personalidad

viernes, 24 de abril de 2015

Sindrome mieloproliferativo crónico

 
O más correctamente, los sindromes mieloproliferativos crónicos son un grupo de afecciones neoplásicas que se caracterizan por la proliferación de células derivadas de células germinales pluripotenciales (células madre). Las células producidas en exceso dan lugar a este tipo de síndromes cuya causa es desconocida. Por lo general dan lugar a un aumento del número de células de todas las estirpes aunque siempre puede prevalecer una de ellas.
En todas ellas existen en mayor o menor grado fibrosis medular, probablemente como fenómeno reactivo a la proliferación neoplásica. Dicha proliferación también justifica la frecuente existencia de esplenomegalia e hiperuricemia, así como el aumento de los niveles de determinados marcadores séricos (LDH, vitamina B12 y Fosfatasas alcalinas granulocitarias).
Son enfermedades de curso crónico con tendencia a la evolución hacia un fallo medular global o, más frecuentemente, hacia una leucemia aguda.
Básicamente se reconocen cuatro síndromes mieloproliferativos crónicos.
1. Policitemia vera. Es un síndrome mieloproliferativo crónico en el que predomina la serie roja.
2. Leucemia mieloide o granulocítica crónica. Síndrome mieloproliferativo crónico en el que predomina la serie blanca.
3. Trombocitemia esencial. Síndrome mieloproliferativo crónico en el que predomina la serie megacariocítica-plaquetaria.
4. Mielofibrosis con metaplasia mieloide o mielofibrosis agnogénica. Síndrome mieloproliferativo crónico con predominio de proceso formador de tejido fibroso.
Debe tenerse en cuenta que todos estos procesos, que son procesos proliferativos y clonales, son auténticas neoplasias de la médula ósea.

martes, 21 de abril de 2015

Sindrome de Nestor y Guillermo


Se trata de una nueva enfermedad rara descubierta por el equipo de investigación que dirige el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo el sabiñaniguense Carlos López Otín.
Recibe este nombre en homenaje a los dos únicos pacientes que la padecen en el mundo.
Se trata de una forma de envejecimiento prematuro acelerado distinta a todas las conocidas y provocada por un gen mutante que no se había descubierto hasta ahora asociado a ninguna enfermedad humana.
Gracias al equipo de López Otin se sabe que la enfermedad se debe a una única mutación. Exactamente en la posición 65.770.755 de una de las parejas de cromosomas que contiene el gen BANF1, Néstor y
Guillermo tienen cambiado un nucleótido: adenina en lugar de guanina. Y eso basta para que los dos tengan una de las seis modalidades de progeria, una enfermedad rara que acelera el envejecimiento y que hace que personas muy jóvenes mueran con dolencias propias de la vejez.. Sus principales problemas se centran en la piel y en la gran osteoporosis que sufren.
El trabajo aparece publicado en la prestigiosa revista American Journal of Human Genetics. La investigación es pionera en España y proporciona "nuevas claves acerca de los mecanismos moleculares del envejecimiento humano".
"Una vez más la fragilidad humana ha quedado al descubierto: un solo cambio entre más de 3.000 millones de posibilidades transforma el plan de toda una vida". Carlos López Otín.