Se estima que los más afectados son los niños, por su menor tamaño corporal y la mayor frecuencia de acciones o conductas que pueden motivar ataques por parte del animal.
Es recomendable acudir al centro de salud siempre aún siendo leve para evitar posteriores infecciones como la rabia
Una vez que ya se ha producido la mordedura o el arañazo, veamos qué debemos hacer y cómo tratarlo:
- En el caso de que la herida sangre, lo primero que debemos hacer es presionar para detener la hemorragia, y elevar la zona y, una vez detenida, la limpiaremos con agua o con un desinfectante.
- Una vez detenida la hemorragia, debemos limpiar la zona con agua y jabón, y aplicar algún tipo de antiséptico.
- Ahora debemos tapar la herida con una gasa estéril para evitar riesgo de infecciones.
- Lo siguiente es acudir a un centro sanitario para que los profesionales valoren la lesión, porque es fácil que precisa de limpieza, prescripción antibiótica o vacunación frente a la rabia y/o tétanos.
- Es preciso conocer el tipo de animal que le ha mordido o arañado, aunque no es conveniente “capturarlo” nosotros mismos. En muchas ciudades, llamando al teléfono de atención ciudadana, informan de si hay un servicio de recogida o captura de animales o incluso avisan para que estos se trasladen al lugar.
Estos accidentes son de notificación obligatoria.
