La dermatoscopia o microscopía de epiluminiscencia es una técnica diagnóstica no invasiva que permite visualizar en profundidad lesiones de la piel a través de una lente de mano o dermatoscopio. Para ello amplifica 10 veces la imagen y utiliza un sistema de iluminación con luz polarizada, que elimina la reflexión de la luz cuando incide en la capa córnea.
Cuando el proceso de dermatoscopia se acopla a un sistema informático permite el control digital de las lesiones, la dermatoscopia digitalizada, que permite hacer un seguimiento preciso de la lesión.
La técnica es fiable, indolora y fácil de realizar después de un periodo de aprendizaje y de un entrenamiento adecuado. Está especialmente indicada para el estudio de las lesiones pigmentadas de la piel con el objetivo fundamental de realizar un diagnóstico precoz del melanoma. Es útil en otros muchos procesos dermatológicos. No tiene contraindicaciones.
El inhibidor 2A de quinasa dependiente de ciclina, también denominado CDKN2A (cycling dependent kinese inhibitor 2 A) o p16 es una proteína supresora de tumores codificada en humanos por el gen CDKN2A o p16, localizado en el brazo corto del cromosoma 9, que tiene un papel importante en la regulación del ciclo celular. Las mutaciones en p16 aumentan el riesgo de desarrollar diversos cánceres, especialmente melanomas.
Se espera que para 2030 los casos diagnosticados de cáncer sean 21,4 millones. En los últimos años del siglo XX han surgido nuevas expectativas en el tratamiento de esta enfermedad dentro de las cuales esta la inmunoterapia, considerada ya como el cuarto pilar del tratamiento del cáncer, junto con la cirugía la quimioterapia y la radioterapia. El sistema inmune juega un papel importante y cuando una persona tiene
la inmunidad baja, el cáncer puede crecer. Los investigadores se han dado cuenta de
que no es suficiente con solamente estimular el sistema inmune para
atacar el tumor, porque ese tumor no suele ser visible. Por eso han variado su estrategia. El sistema inmune tiene
distintos frenos, que son necesarios para que no haya enfermedades
autoinmunes. Lo que se está intentando ahora es quitar alguno de estos
frenos de modo que el tumor sea visible para el sistema inmune. Si somos capaces de desencadenar
esa respuesta inmune que ‘ataque’ al tumor mejoraremos la efectividad de
los tratamientos En la actualidad, hay ensayos clínicos que intentar demostrar el papel
beneficioso de la inmunoterapia en combinación con otros fármacos.
Tardaremos unos años para ver los resultados. Los resultados preliminares son muy llamativos en melanoma y se está
probando en múltiples tumores. A priori, parece que los casos más
sensibles a esta modalidad de tratamiento son los tumores en lo que
existe una infiltración de linfocitos y en aquellos con un índice de
mutaciones muy elevado, como por ejemplo el melanoma o el cáncer de
pulmón y algunos cánceres de colon. Se
espera que las terapias inmuno-oncológicas se conviertan en una parte
importante del tratamiento antineoplásico en los próximos años, junto
con la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y al tratamiento con
anticuerpos frente a dianas expresadas en los tumores (anticuerpos
monoclonales). Inmuno-oncologia