Trastorno hemorrágico que se caracteriza por la presencia de hemorragias en los tejidos, especialmente bajo la piel o mucosas y que se manifiesta en equimosis o petequias. El paciente presenta una coloración violácea de piel o mucosas debido a la extravasación espontánea de la sangre, lo que constituye uno de sus síntomas.
Conocida también como púrpura de Bateman o púrpura actínica,
clínicamente son máculas que no desaparecen a la vitropresión,
aparece sobre todo en las manos y antebrazos de las personas mayores (por regla general a partir de los 65 años) y está muy ligado a un concepto que se ha acuñado recientemente con el nombre de dermatoporosis o fragilidad cutánea extrema o, dicho de otra forma, a una insuficiencia cutánea crónica.
Puede aparecer de forma más precoz debido a la acción de los rayos ultravioleta, es decir a la luz solar. Es importante proteger la piel con cremas fotoprotectoras con factor + 30 o superior.
El pronóstico es generalmente bueno, pues la enfermedad raramente se califica como grave.
Con respecto al tratamiento, los hematomas que produce esta afección suelen desaparecer sin requerir ayuda adicional.
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