Las autoridades chinas extreman las medidas en estaciones y aeropuertos al detectarse casos en países como Tailandia, Japón o Corea del Sur.
Los síntomas de todos ellos son similares a los de la neumonía: tos seca, fiebre y dificultades respiratorias.
Desde la Organización Mundial de la Salud hicieron un llamamiento a la cautela aunque no esconde su preocupación convocando una reunión de expertos: "No se sabe lo suficiente como para sacar conclusiones definitivas de cómo se transmite, las características clínicas de la enfermedad, el grado de propagación o su origen, que sigue siendo desconocido".
El inicio de la crisis actual -ha manifestado algún experto- guarda similitudes con el SARS que aconteció entre 2003 y 2004 dejando 800 fallecidos.