Diferentes algoritmos de estratificación del síndrome coronario agudo (SCA) permiten identificar a los individuos con un mayor riesgo que pueden beneficiarse de tratamientos más agresivos. Se ha demostrado que el TIMI Risk Score (TRS) es útil en pacientes con un riesgo intermedio y alto, pero faltan evidencias acerca de su aplicabilidad clínica en pacientes no seleccionados.
La puntuación de riesgo del estudio Thrombolysis in Myocardial Infarction (TIMI) se ha extendido ampliamente como herramienta de estratificación pronóstica de los pacientes con SCA, tanto con elevación del segmento ST como sin ella.
El TRS es una herramienta eficaz para la estratificación del riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes que consultan en un servicio de urgencias por dolor torácico. Esta puntuación permite identificar a los individuos con un alto riesgo que se beneficiarían del ingreso hospitalario y el tratamiento activo, siempre individualizando cada caso. Los pacientes con TRS = 0/1 y 2 que no presenten alteraciones electrocardiográficas o elevación enzimática podrían ser dados de alta con una baja probabilidad de eventos cardíacos a los 6 meses. Por el contrario, en los pacientes con TIMI > 3 debe valorarse el ingreso y el tratamiento según las guías actuales de actuación.
Score de riesgo del TIMI en la estratificación de todos los pacientes con Síndrome coronario agudo
Mostrando entradas con la etiqueta riesgo cardiovascular. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta riesgo cardiovascular. Mostrar todas las entradas
sábado, 4 de marzo de 2017
viernes, 20 de mayo de 2016
La psoriasis y su asociación con otras enfermedades
Todavía hay galenos que consideran a esta enfermedad como una enfermedad cosmética y nada más lejos de la realidad. Los médicos deben ser conscientes de las asociaciones con otras enfermedades (comorbilidad) en la atención integral a los pacientes con psoriasis, especialmente los que presentan una enfermedad más grave.
Varios estudios observacionales han demostrado que los pacientes con psoriasis, en particular los que reciben tratamiento sistémico, fototerapia o con un mayor porcentaje de superficie corporal afectada, tienen una mayor incidencia de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, diabetes mellitus, y mortalidad cardiovascular, independientemente de los factores de riesgo convencionales. Además presenta asociación con otros enfermedades tales como el síndrome metabólico, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma, la depresión, la enfermedad de úlcera péptica, enfermedad hepática, insuficiencia renal, enfermedad inflamatoria intestinal y la artritis reumatoide.
Aunque se considera convencionalmente una enfermedad limitada a la piel y las articulaciones, el aumento de la evidencia de la concomitancia con otras enfermedades sugiere que la psoriasis y el conocimiento de la evolución de la misma puede ayudarnos en la elección de su tratamiento y su seguimiento, así como informar sobre cuestiones relacionadas con la atención integral de la salud.
El motivo de este post es concienciarnos todos, médicos y pacientes de que, mas allá de que la mayoría de la gente se piensa (que es por causas nerviosas), los enfermos de psoriasis son enfermos crónicos, por lo que se tienen que cuidar más que el común de la gente y requieren una vigilancia más cercana por parte del profesional sanitario.
El paciente de psoriasis debe ser instruido para convivir con la enfermedad de la mejor manera posible siendo conscientes de los riesgos que supone.
La psoriasis es una enfermedad sistémica
martes, 14 de abril de 2015
Síndrome de Apnea del Sueño (SAOS) y riesgo cardiovascular
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es conocida
por estar asociada con un aumento de la incidencia de la enfermedad
cardiovascular. Ahora, un nuevo estudio indica que esta condición se relaciona
con la lesión miocárdica subclínica, como se ve por el aumento de los niveles
de troponina T de alta sensibilidad (hs-TnT), que son predictivos de la
enfermedad cardiaca coronaria (CHD) e insuficiencia cardiaca(HF) en la
población general.
El Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño se
desarrolla en una persona que inicialmente roncaba poco, pero cuyo sobrepeso va
haciendo que ronque cada vez más. Cuando hay SAOS se deja de respirar varias veces
durante la noche, entonces eso provoca varios cambios importantes en el
funcionamiento del organismo.
Durante la pausa respiratoria disminuyen los
niveles de oxígeno, entonces esto daña varios órganos del cuerpo de manera sistemática
y lenta. Así, con el paso del tiempo aumenta el riesgo de que haya problemas
cardiacos o cerebrovasculares del tipo de
las embolias
Pero, a pesar de que la AOS está vinculada con un
mayor riesgo cardiovascular, como queda dicho, ha sido difícil de establecer una
asociación causal debido a la relación de OSA con otros factores de riesgo. En
el estudio citado , se ha demostrado que la mayor gravedad de la AOS está asociada
de forma independiente con los niveles elevados de hs- TnT, lo que sugiere un
papel para la lesión miocárdica subclínica en la relación entre la AOS y la
insuficiencia cardiaca.
Este post fue publicado el 30 de octubre de 2013. Actualizado en abril de 2015
viernes, 6 de febrero de 2015
Obesidad abdominal y muerte súbita
Un estudio publicado en Heart, y citado por la Sociedad Española de Cardiología, muestra que las personas con obesidad abdominal son más propensas a sufrir una parada cardíaca inesperada. Este tipo de obesidad viene marcado por el índice cintura/cadera (ICC), que resulta de dividir el perímetro de la cintura de una persona por el perímetro de su cadera. Se habla de obesidad abdominal cuando el valor es superior a 0,8 en mujeres y a 0,95 en hombres. De los 14.941 participantes que incluyó el estudio y que fueron sometidos a diversos chequeos médicos durante 12 años de seguimiento, se produjeron 253 episodios de muerte súbita, el 80% de los cuales se dieron entre aquellos que tenían un ICC elevado.
La obesidad abdominal es un índice de grasa visceral, y esta grasa está asociada a mayores alteraciones metabólicas en forma de intolerancia a la glucosa, disminución de la sensibilidad a la insulina, alteración del perfil lipídico así como una mayor influencia en los procesos inflamatorios que la grasa acumulada el otras áreas, lo que lleva a un aumento del riesgo cardiovascular. La obesidad conlleva una mayor sobrecarga hemodinámica, que puede llevar a hipertrofia de ventrículo izquierdo y además se asocia a alteraciones eléctricas como mayor número de extrasístoles, alargamiento del QT, y disminución de la variabilidad de la frecuencia cardíaca, factores todos ellos que pueden aumentar el riesgo de arritmias.
El estudio concluye, asimismo, que la obesidad abdominal tiene mayor influencia en la enfermedad cardiovascular, y en otras muchas enfermedades, que la obesidad general, por lo que recomiendan el cálculo del ICC frente al índice de masa corporal (IMC) y al perímetro de la cintura. En concreto, el estudio muestra que con un índice de masa corporal elevado, el sujeto aumenta en un 34% el riesgo de muerte súbita, frente al 49% del perímetro de la cintura o al 100% del índice cintura/cadera. Queda claro entonces que la presencia de grasa en la zona central del cuerpo es mucho más relevante que en otras partes del organismo, por lo que es recomendable utilizar este índice en el cálculo del riesgo de los pacientes con riesgo cardiovascular.
En nuestro país, uno de cada 6 adultos padece obesidad, y esta enfermedad provoca por sí sola 28.000 muertes anuales, según un informe de la OCDE. Estos datos constutuyen un hecho preocupante, ya que cada año el número de obesos sigue aumentando, por lo que desde la Sociedad Española de Cardiología se quiere incidir en la necesidad de tomar medidas, como mayores campañas de prevención o una estricta regulación de los alimentos, para frenar la obesidad.
Fuente
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



