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domingo, 8 de marzo de 2020

COVID-19

Resultado de imagen de COVID-19
EFE/EPA/LI KE CHINA OUT
La enfermedad conocida como COVID-19 (acrónimo del inglés Coronavirus disease  2019) esta producida por el coronavirus SARS-CoV-2 que es un coronavirus (hasta ahora desconocido) que afecta a animales y que excepcionalmente se transmite al hombre (fue detectado por primera vez en seres humanos en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, en China, en diciembre de 2019).
Clinical Characteristics of Coronavirus disease 2019 in China 
Los síntomas en el 80 % de los casos son de carácter leve, fiebre, tos y dificultad respiratoria. En algunos casos, personas mayores o con patología importante (patología cardiaca o respiratoria o pacientes inmunodeprimidos), puede dar lugar a una neumonía con una dificultad respiratoria grave que puede derivar en una insuficiencia orgánica y el fallecimiento del paciente.
Este agente patógeno se transmite a través de las gotas respiratorias (gotitas de Flügge) de la persona que presenta infección y clínica respiratoria y que al toser o estornudar  envía ese material entre uno y dos metros a una persona sana. Otra forma de transmisión es a través del contacto indirecto de objetos o superficies contaminadas por el virus y llevar las manos a la cara (ojos, nariz o boca).
La manera más importante de prevenir la infección  de las vías respiratorias, entre las que se encuentra la COVID-19, es el lavado frecuente de manos, bien con agua o jabón o si no se dispone de ello con soluciones hidroalcohólicas.
La población general no debe utilizar mascarilla, si los enfermos (mascarilla de alta seguridad FFP2 o FFP3). La utilización inadecuada de la mascarilla puede suponer un riesgo además de desabastecer el mercado. Cualquier persona que tenga sintomatología respiratoria no debe toser ni estornudar sobre las manos y si hacerlo sobre pañuelos desechables o hacerlo sobre el codo.
Las personas que tengan clínica respiratoria y antecedentes de viaje a una zona de riesgo en la que se haya confirmado transmisión comunitaria o haya estado en contacto con un paciente confirmado en los catorce días posteriores al viaje o al contacto debe ponerse en contacto con el personal sanitario  quien le dirán las medidas más oportunas a tomar en su caso.
Hasta el día de hoy, 9 de marzo, al menos más de 110.000 personas habrían sido infectadas en más de 80 países, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Johns Hopkins University.
La tasa de mortalidad todavía no es desconocida hasta que no se conozcan más datos. La gripe estacional tiene una tasa de mortalidad de menos de 1% y se cree que causa unas 400.000 muertes cada año en todo el mundo. El SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) tenía una tasa de mortalidad del 10%. El MERS  (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) era del 35 %
Mapa actualizado de casos de COVID-19 en el mundo.
Mapping 2019-nCoV arcgis.com/apps/opsdashbo

martes, 24 de noviembre de 2015

Bici y contaminación


Frente al temor de los urbanitas a realizar ejercicio al aire libre -algo que las autoridades sanitarias recomiendan no hacer en las horas de máxima concentración de partículas ni en el caso de grupos especialmente vulnerables (niños, ancianos y personas con afecciones respiratorias)- los expertos creen que la bici puede ser una buena alternativa para muchos ciudadanos. Hay quien manifiesta que aunque haya más contaminación, la bici es mejor que el coche o la moto porque el beneficio sobre la salud es mayor al perjuicio que se genera. Esos beneficios son 70 veces mayores a los riesgos.
Aunque se admite la obviedad de que al hacer ejercicio se inhalan más partículas, se anima  a “quitarse el miedo”. Un conductor también está respirando aire contaminado y sin embargo no lo está contrarrestando aportando nada positivo a su organismo. Por eso, se aconseja  que hay que seguir usando la bici, puesto que así se dejan de emitir contaminantes y además el principal beneficiado es el ciclista.
Además se señala que la principal medida para intentar reducir la exposición a la polución es elegir una buena ruta. Esto puede ser generalmente “circular por la vía paralela a la ruta convencional”, ya que en ellas la concentración de contaminantes puede ser hasta un 60% menor. Y, junto con esta medida, pueden adoptarse otras como salir media hora antes o después de las horas punta o ir sin prisas para que la actividad física no sea tan intensa.
¿Y las mascarillas? Se recuerda que su uso (hay muchos tipos de mascarilla) se recomienda sobre todo para personas con asma o problemas respiratorios ya que “por desgracia solo protegen frente a las partículas de mayor tamaño” y en la mayoría de personas aportan menor provecho del que se cree. Se considera de sentido común que el uso de la mascarilla nunca va a perjudicar al ciclista y siempre hará algo. Pero lo más importante es pensar en medidas a largo plazo como en otras grandes ciudades porque el problema no es un día de inhalación,  es respirar aire contaminado siempre.
"Lo ideal sería que mucha gente fuera en bici al trabajo pero no puntualmente, sino todos los días".