Mostrando entradas con la etiqueta Meningitis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Meningitis. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de enero de 2016

Listeriosis



Es una infección que puede ocurrir cuando una persona ingiere alimentos que han sido contaminados con la bacteria llamada Listeria monocytogenes (L. monocytogenes).
Las bacterias Listeria monocytogenes se encuentran en animales salvajes y domésticos, al igual que en el agua o los suelos. Estas bacterias producen enfermedad en muchos animales y llevan a que se presente aborto espontáneo y partos de mortinatos en animales domésticos.
Las verduras, las carnes y otros alimentos pueden resultar infectados con la bacteria si entran en contacto con suelos o estiércol contaminado. La leche cruda o los productos hechos de ella pueden portar estas bacterias.
Las bacterias con mucha frecuencia causan una enfermedad gastrointestinal. En algunos casos, se puede desarrollar una infección de la sangre (septicemia) o una inflamación de las membranas que cubren el cerebro (meningitis). 
La infección al comienzo del embarazo puede provocar un aborto espontáneo. Las bacterias pueden atravesar la placenta e infectar al feto. Las infecciones a finales del embarazo pueden conducir a parto de mortinato o a la muerte del bebé al cabo de unas pocas horas de nacido.
En los bebés, los síntomas de listeriosis se pueden observar en los primeros días de vida y pueden abarcar: Inapetencia, letargo, ictericia, disnea, shock, sarpullido, vómitos ...
En los adultos, la enfermedad puede tomar muchas formas, según qué órgano o sistema de órganos esté infectado.
Se recetan antibióticos para destruir las bacterias que están causando la infección.
Las mujeres embarazadas deben evitar el contacto con animales salvajes y domésticos. La exposición a la bacteria no siempre resulta en enfermedad

sábado, 20 de junio de 2015

Meningitis recurrente


La meningitis es una emergencia neurológica relativamente común (4 a 6 casos por 100.000 adultos, por año, en Holanda y el norte de Europa. La meningitis recurrente es mucho menos frecuente pero con el potencial de generar grandes secuelas a mediano y largo plazo. Su cuadro clínico es dependiente del agente causal aunque en la mayoría de los pacientes se conserva al menos uno de los elementos del pródromo clásico de la meningitis aguda (cefalea intensa, fiebre y rigidez de nuca).
Se caracteria por la reaparición de signos y síntomas de meningitis después de la esterilización del liquido cefalorraquideo (LCR) lo cual es poco frecuente y puede ocurrir durante o después del término del tratamiento. Si la reaparición se da mientras el paciente es tratado es considerada una reactivación; si es en las 3-4 semanas siguientes al tratamiento  o un segundo episodio por un microorganismo diferente luego de una remisión completa se define como recurrencia.
Se estima que la meningitis recurrente se presenta de un 4 al 9% del total de los pacientes con un episodio de meningitis previa.
Se ha asociado a traumas de craneo y la eventual fístula de liquido cefalorraquideo, procedimientos neuroquirúrgicos, pacientes con malformaciones congénitas o en un estado de inmunosupresión.
Puede asociarse a infecciones meningeas, cáncer, trastornos inflamatorios crónicos, meningitis químicas o infecciones parameningeas.
Al igual que en la meningitis aguda,  un paso fundamental en la patogenia es la reacción inflamatoria que se produce como respuesta al agente agresor (bacterias, virus, hongos, parásitos, tóxicos entre otros). El aumento de los valores  de citoquinas, quimoquinas, TNF e IL1 en el LCR modifican su composición, aumentan la permeabilidad de la barrera hematoencefálica y alteran el flujo sanguíneo cerebral. Con producción de aminoacidos excitadores y especies reactivas de oxigeno y nitrógeno que en conjunto causan las diferentes manifestaciones y complicaciones de la meningitis recurrente.
La etiología puede ser bacteriana, fúngica, por protozoos, o por virus.Tambien se pueden producir por causas no infecciosas.
Para las causas infecciosas de estas meningitis los pacientes comparten el antecedente de exposición al germen o meningitis previa por el mismo.
Entre las caisas inflamatorias están las causadas por tumores primarios, metástasis, enfermedades autoinmunes tales como: vasculitis, upus eritematoso sistémio, Behcet o por  hipersensibilidad a medicamentos.
La clínica se caracteriza de acuerdo por la localización de la inflamación y pueden presentarse aislada o simultaneamente (cefalea, rigidez de nuca, neuropatias craneales y alteraciones cognitivas).
El diagnóstico se basará en el análisis del LCR, en la tinción y el cultivo de LCR, en la realización de pruebas serológicas propias de cada microorganismo como el VDRL en casos de sífilis . Si sospechamos causas no bacterianas la detección de antigenos y anticuerpos resulta fundamental.
La reacción en cadena de la polimerasa se considera un método rápido, sensible y relativamente simple para diagnosticar: meningitis tuberculosa, encefalitis por herpes simple y toxoplasmosis cerebral, entre otros pues permite una identificación especifica y temprana.
El tratamiento irá en función de la causa. 
Fuente






viernes, 29 de mayo de 2015

Meningitis bacteriana

 
La meningitis meningocócica es una infección bacteriana grave de las membranas (meninges) que rodean el cerebro y la médula espinal. Puede causar importantes daños cerebrales y es mortal en el 50% de los casos no tratados.
Hay diferentes bacterias causantes de meningitis. Haemophilus influenzae (la más frecuente entre los 3 y los 6 meses de edad), Neisseria meningitidis (meningococo, el más frecuente en los niños mayores y en el adulto jóven) y Streptococcus pneumoniae (neumococo), son los responsables del 70-85% de los casos de meningitis bacterianas. Cada organismo predomina en una población específica, que puede ser establecida en función de la edad y las condiciones de base del huesped.
Neisseria meningitidis como se ha dicho es una de ellas, y puede causar grandes epidemias. Se han identificado 12 serogrupos de Neisseria meningitidis, cinco de los cuales (A, B, C, W135 y X) pueden causar epidemias. La distribución geográfica y el potencial epidémico varía según el serogrupo.
La presencia de fiebre y alteración de las funciones mentales obliga a excluir el diágnóstico de meningitis. Aproximadamente el 27% de los adultos con meningitis presentan una sintomatología aguda de menos de 24 horas de evolución; el 53% tienen una progresión subaguda en la semana previa a la admisión. Deben ser conocidas las situaciones de alto riesgo para meningitis como son las siguientes: alcoholismo, desnutrición, trauma craneal, neurocirugía, exposición a enfermedad meningocócica. Si el paciente puede describir sus sintomas, la cefalea, la fotofobia y la rigidez de cuello, sugieren el diagnóstico.
La valoración del LCR es esencial para el diagnóstico de meningitis, permitiendo establecer el diagnóstico de infección del SNC y diferenciar las infecciones bacterianas de las no bacterianas. Deben obtenerse al menos dos muestras de 2-4 ml en tubos estériles: uno para recuento-fórmula celular y bioquímica, y otro para pruebas microbiológicas.
El tratamiento irá encaminado a  la
- Estabilización cardiovascular y respiratoria. - Monitorización adecuada, y - Elección del tratamiento antibiótico adecuado. Hoy en día disponemos de varias vacunas para hacer frente a las diferentes familias (serogrupos) de meningococo.La vacunación frente al meningococo C está incluida en los calendarios vacunales de todas las comunidades autónomas españolas y ha demostrado ser muy eficaz, ya que el número de infecciones ha disminuido sustancialmente desde su introducción en el calendario general. Podemos decir que, en nuestro país, prácticamente ha desaparecido la enfermedad por meningococo C en la infancia.
Desde agosto de 2014, en nuestro país está disponible la vacuna frente al meningococo B, pero para uso hospitalario. Es decir, no se encuentra en las farmacias comunitarias y solo está disponible en las farmacias de los hospitales. Se financia públicamente para algunos niños inmunodeprimidos y en caso de detectarse brotes. La situación española es excepcional, ya que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) permite que se distribuya libremente en los países de la Unión Europea para personas a partir de los 2 meses de edad y, por tanto, se puede adquirir en cualquier farmacia comunitaria europea, fuera de España.
Ante determinados viajes internacionales puede ser recomendable vacunar individualmente frente a otros serogrupos (A, C, W135 e Y) que, aunque en España no son frecuentes, sí circulan en algunos países del mundo. Existe una vacuna que protege frente a esos 4 serogrupos.