Se trata de una investigación, pormenorizada en dos estudos, realizada entre marzo y mayo de 2020 por investigadores de las Universidades del País Vasco, Barcelona, Murcia, Granada, Miguel Hernández de Elche y de la Universidad de Educación a Distancia que pretende poner de manifiesto los cambios experimentados durante el estado de alarma en referencia a actitudes, conductas y síntomas considerados claves para conocer el impacto psicológico por la pandemia y el confinamiento asociado al intento de ralentizar al máximo las tasas de contagio.
Los estudios que conforman esta investigación demuestran un empeoramiento en la totalidad de las variables analizadas proponiendo una serie de recomendaciones de carácter fundamentalmente psicológico (ver a partir de la pág. 127)
