En la mayoría de los casos la causa es desconocida. Mayoritariamente su causa es viral o bacteriana y en algunos puede obedecer a causas sistémicas (cáncer, insuficiencia renal, leucemia ...), patologías o cirugías cardiacas, traumatismos torácicos o determinados tratamientos como la radioterapia y ciertos fármacos como los anticoagulantes, la penicilina, la procainamida ...
Por regla general, la pericarditis empieza de forma repentina, pero no dura mucho tiempo (aguda), alrededor de tres semanas. Cuando los síntomas se manifiestan de forma más gradual o continúan, la pericarditis pasa a ser crónica.
Clínicamente se caracteriza por la aparición de dolor retroesternal que aumenta con la inspiración profunda, con la tos y con el ejercicio, disminuyendo al inclinarse hacia delante, e irradiarse hacia cuello, mandibula, hombro o brazo izquierdos; la fijación en uno de los trapecios (por irritación del nervio frénico) o su irradiación a la región supraclavicular son significativos. Este dolor suele acompañarse de fiebre o febricula. En la auscultación se escucha en un 60-85 % el denominado roce pericárdico. El ECG se altera en un 80 % en todas las derivaciones. Radiograficamente se muestra cardiomegalia. Ecocardiograficamente se muestra el derrame pericárdico.
Pericarditis. Ultrarresumen
Pericarditis en la infancia
Orientación diagnóstica y manejo de los síndromes pericárdicos agudos
Un caso de pericarditis aguda en condiciones excepcionales
