Leucocoria es una palabra que procede del griego (leuko: blanco y coria: pupila) y hace referencia al hecho de tener una pupila de aspecto blanco en lugar del habitual color negro. Es común que sean los padres o cuidadores de los niños los primeros que se percaten de esta alteración.
En todo niño en que se detecte una pupila blanca ha de realizarse una exploración médica especializada puesto que no se trata de una condición normal.
Entre las causas más frecuentes de leucocoria se encuentran:
Catarata pediátrica : es la causa más frecuente de leucocoria. Puede ser congénita o adquirida posteriormente. Se debe a la opacidad del cristalino. Esta patología puede ser producida por infecciones durante el parto (rubéola), enfermedades metabólicas (galactosemia, diabetes mellitus), enfermedades genéticas (síndrome de Down, síndrome de Marfan…) o, como en la mayoría de los casos, no encontrarse causa alguna (idiopáticas).
Retinoblastoma: de los tumores malignos del ojo, éste es el más frecuente en los niños y es la causa más grave de leucocoria.
Traumatismos: los traumatismos graves del ojo pueden provocar lesiones intraoculares como sangrado detrás del cristalino (hemovítreo), desprendimiento de retina e incluso catarata (sobre todo si se introduce algún objeto dentro del ojo) siendo todos ellos causas de leucocoria.
Infecciones e inflamaciones: algunas infecciones como la toxocariasis (cuyo contagio se produce por contacto con cachorros de perro) o la toxoplasmosis (cuyo contagio se produce por contacto con gatos) son causa frecuentes de pupila blanca en países tropicales. Ambas infecciones cursan con inflamación de las estructuras intraoculares (uveítis, vitritis…) que a su a vez provocan pupila blanca.
Otras causas: persistencia del vítreo primario hiperplásico (desarrollo anormal del gel vítreo del ojo que con mucha frecuencia se puede confundir con el retinoblastoma); retinopatía del prematuro (alteración del desarrollo de estructuras oculares frecuente en prematuros nacidos antes de la semana 30 de gestación o con peso inferior a 1500 gramos y con uso de oxigenoterapia); otras enfermedades vasculares del ojo y de la retina.
Causas menos frecuentes de pupila blanca son alteraciones en el desarrollo embrionario del ojo, como el coloboma coriorretiniano, anomalía de morning glory , enfermedad de Norrie, displasia retiniana autosómica recesiva, la enfermedad de Coats, vitreorretinopatia exudativa familiar…
Según lo anterior hay muchas causas diferentes de leucocoria y por lo tanto hay que realizar un estudio completo y cuidadoso de manera precoz.
El tratamiento será consecuencia de las exploraciones realizadas y del diagnóstico alcanzado.
