viernes, 18 de febrero de 2022

Un día de enero

Si, un día frío de enero me dejaste para ir a un lugar desconocido, partiste para no volver, aunque siento que  permaneces en mi corazón. Sé que no te has ido, que estás dormida. Si, me dejaste después de una vida larga, repleta de momentos aferrados a las personas y a las cosas, con una enorme mochila de recuerdos olvidados en los últimos años. Si, me abandonaste, no sin dolor, no por voluntad propia, emprendiendo un viaje corto pero intenso, con una mirada que hablaba y que me pedía de forma insistente que te aliviase. Si, me dejaste en una fría madrugada del mes de enero avisándome con una mirada intensa que te ausentabas al más allá y yo, te deje marchar, consciente de que buscabas la compañía de quién no te abandonó hasta que la llamada final te lo arrebató.

Tengo la confianza de que me aguardas, que estás en la habitación de al lado, esperándome junto a papá para dar cuenta al Sumo Hacedor.

Me diste la vida y eso no se puede olvidar, la existencia forma parte de uno mismo. Gracias por los momentos inolvidables que han dejado en mi, recuerdos imborrables. Se que estáis juntos ya, y eso me consuela, y me hace más fácil el transitar hasta el momento final.

No pienso que  te has ido, solo sé que me dejaste y me aguardas, miro tu retrato y debo guardar tu ausencia, te fuiste antes y marcas mi camino y aunque tu cuerpo no esta, tu presencia la siento.

A mi madre

No me digas adiós


Significaste tanto, de C. Mitchell

Significaste tanto para todos nosotros

Eras especial, no miento

Iluminaste los días más oscuros

Y los cielos más nublados.

Tu sonrisa alegraba nuestros corazones

Tu risa era como escuchar música

Daría absolutamente cualquier cosa 

Por tenerte bien y aquí cerca.

No pasa ni un segundo

Que no estés en nuestras mentes

Tu amor nunca olvidaremos

Del dolor con el tiempo sanaremos.

Muchas lágrimas vi y lloré 

Con el caer de la lluvia 

Se que estás feliz ahora

Y el dolor ya no te agobia.

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